Óleos de Pilar López Román

   Pilar López Román nació en Ponferrada, aunque su vida transcurrió en su práctica totalidad en Galicia, especialmente en A Coruña.
   Es diplomada en Bellas Artes y fue discípula de importantes artistas, como Lolita Díaz Valiño (tía de Isaac Díaz Pardo), Quintas Goyanes, Mariano García Patiño, etc. Desde niña practicó el dibujo en la Escuela de Artes y Oficios de La Coruña, habiendo recibido premios de Honor. También en el Instituto Femenino Eusebio de A Guarda, donde estudió su bachillerato, obtuvo el Primer Premio Nacional de Periódicos Murales. Una vez finalizada su Graduación, y con estudio propio donde pintaba con sus discípulos, presentó su primera exposición en el año 1977, en el Excmo. Ayuntamiento de La Coruña, que entonces promocionaba a jóvenes valores.
   Por un infortunado acontecimiento en su vida personal y familiar, se vio obligada a dejar la Pintura como profesión, pero siempre con planes de futuro.
   En el año 1999 saltó de nuevo a la palestra con gran intensidad y fecundidad, utilizando la técnica del óleo sobre lienzo y el estilo realista. Sus obras tiene como fin principal reproducir paisajes gallegos vividos o soñados e interpretar las cosas bellas de la vida y de sus gentes, profundizando en los reflejos de la lluvia sobre las losas de piedra de sus paisajes urbanos o rurales (en los que a veces introduce personajes reales y conocidos del mundo de la política, deporte o de la cultura), o cualquier otro tipo de reflejos, bien en espejos y cristales, en sus marinas, o en sus amaneceres y ocasos.
   En su evolución artística, son también importantes sus recientes creaciones simbólicas y de realismo fantástico, en que mezcla fantasía y realidad, manifestados en sus "terrazas imaginarias" (otra forma de observar Galicia), o en sus "espejismos".

Exposiciones

Canto de amor a Galicia

por Pilar López Román

No es preciso ser poeta
para cantar alabanzas
a mi tierra, mi Galicia,
tan grande musa soñada,
que aunque rimar no supiera,
a raudales las palabras
afluirían a mi mente
con vertiginosas alas.

Mucha belleza hay en ti,
extremo rincón de España,
que conjugas a la vez
campos, rías, montes, playas...
tesoros que a quien los ve
embelesan y anonadan.

Tal armonía posees
y tanta fragancia exhalas
que tus retoños, si parten
hacia otras tierras extrañas,
han de retornar un día:
de tal forma los embriagas.
La hermosura de tus campos
está siempre vigilada
por el Macizo Galaico,
celoso guardián que calla
y del cual parten tus ríos
y muchas sierras irradian.

Tu cielo se asoma a verte
convertido en dulces lágrimas
de lluvia casi perenne
para regar tus vaguadas
y alimentar tus cosechas,
ayer verdes, hoy doradas
que, previsores, los hórreos
conservan para mañana,
alimento de tus gentes,
alimento de tus vacas.

Si el azul aún no existiera
sólo por ti se creara
para matizar tu mar
que, ya en tempestad, ya en calma,
mil pintores en sus lienzos
quisieran plasmar exacta.
Y en medio del mar, Coruña,
mi destino, mi morada,
donde vivo desde siempre,
donde moriré mañana,
ante quien caigo rendida
como eterna enamorada.
Los espejos de la lluvia
en sus cristaleras albas,
traspasan toda luz
que reflejan sus calzadas
trascendiendo de mi ser
hacia el cielo, idealizada.

Y si hermoso es tu exterior
más lo serán tus entrañas
que han parido tantos hijos
orgullosos de su raza.

Si no es gallego mi cuerpo,
te pertenece mi alma,
y gallegos son mis hijos,
mis hermanos, mis hermanas;
y si un amante tuviera
sería de tu camada,
que mucho y bien han de amar
los hijos que de ti maman.
Dios, plena Sabiduría,
que teje todo de nada,
tejió con su Amor tus campos,
y tus ríos, y tus playas
y puso amor en tus gentes.

Galicia, mi tierra amada,
si yo tengo que dejarte
seré águila enjaulada,
seré eternidad sin Gloria,
seré Pegaso sin alas,
sol seré en perpetuo eclipse,
Cupido sin flechas áureas,
boca privada de besos:
seré una eterna añoranza.

Galicia, mi tierra meiga,
meiguiña de vara mágica:
¡No pude nacer en ti...!
Cobíjame cuando yazca.
Contacto e información: pilar@pilarlopezroman.com